¿Quieres ser emprendedor para ganar mucho dinero? Pues olvídate del dinero.

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Si has llegado hasta aquí, es porque de alguna manera te ha llamado la atención el título de este artículo, ¿como puedo ser un emprendedor que gane mucho dinero si me tengo que olvidar del dinero?

Pues te lo voy a explicar… al hablar de emprendedores, lo más probable es que la primera imagen que se te venga  a la cabeza sea la de Jeff Bezos, Steve Jobs, Amancio Ortega o Elon Musk entre otros…

Pero si comienzo a hablarte de ellos, rápidamente la siguiente imagen que aparecerá en tu cabeza será la del dinero, de mucho dinero, muchiiiisimo dinero, ya que estos señores a día de hoy son los top de los top de la lista Forbes de los más ricos del mundo.

Y eso sería un gran error por mi parte ya que estaría haciéndote creer, que emprender es lo mismo que ser rico y eso es justamente lo que quiero que distingas, separa el dinero de tu idea, no persigas el dinero y deja que sea el dinero el que venga a ti.

¿Quieres que te explique cómo? pues vamos a comenzar por definir lo que significa ser emprendedor.

¿Que es ser un emprendedor?

Lo primero que debemos definir es de que trata ser emprendedor, según la RAE (Real academia española de la lengua) el emprendedor es aquel que emprende con resolución acciones o empresas innovadoras.

Y según la Wikipedia, el emprendedor es una persona que diseña, lanza y pone en funcionamiento un negocio, partiendo de una innovación.

Por lo que básicamente ser emprendedor trata de tener una idea de negocio innovadora y llevarla acabo.

Ahora que ya hemos definido de una forma resumida lo que es ser emprendedor, quiero profundizar en su definición, más concretamente en la idea

¿Cómo llega el emprendedor hasta la idea de negocio?

Se siembra la semilla

Pues seguramente, primero comenzó a investigar sobre ideas para emprender un negocio, hasta que un día y en el momento más inesperado, esa idea comienza a tomar forma, mientras se duchaba, cuando estaba tomando un café en la terraza, cuando hacía ejercicio en el gym o mientras iba en el metro hacia su puesto de trabajo… Hubo un momento de su vida, en un pequeño lapso de tiempo, en el que en la mente del emprendedor ocurrió una especie de chispazo de genialidad, a través del cual se sembró una semilla en su cabeza, se acababa de plantar la idea en su mente.

Elige un nombre de empresa

Comienza a darle vueltas a la idea y siente que suena bien, que le gusta la idea, pero no solo porque pueda tener éxito económico con ella, sino porque es algo con lo que disfrutaría trabajando. Madura su idea y piensa que es algo que se le podría dar bien, con el que proporcionaría una solución a algún problema y con el que además estaría aportando su granito de arena al mundo. Incluso comienza a elegir un nombre de empresa para su idea.

Friends, family and fools

Un día, envalentonado, se lo comenta a su pareja, familia, amigos, compañeros del trabajo… Las reacciones son tan diversas como lo son nuestros sueños, algunos reaccionan riéndose del emprendedor, otros le apoyan y les parece una idea genial, otros critican su idea y la machacan, otros le dicen que ponga los pies sobre la tierra y deje de soñar (“nunca dejes de soñar”) y otros que se ponga manos a la obra de inmediato… Si el emprendedor es capaz de superar esta fase, la cual puede ser de completo bajón motivacional o por el contrario, de total apoyo, entonces el emprendedor continuará con su idea…

La idea comienza a germinar

Pasado el tiempo esta idea va germinando y evolucionando, el emprendedor comienza a pulir y desarrollar su idea, trata de encontrarle todos los pros y los contras, comienza a pensar dia y noche en ella, investiga todo lo relacionado con su idea, quiere que sea perfecta. Comienza a soñar con poder dedicar su vida y su preciado tiempo en algo así, sería todo un sueño hecho realidad, ya que cada vez que amplía los conocimientos sobre su idea le gusta aún más.

Nace la Pasión Emprendedora

Puede que vuelva a consultar a las personas que le rodean sobre qué les parece su idea, ahora algo más desarrollada, pero nuevamente encontrará apoyos y oposiciones. Aquí es donde la pasión del emprendedor comienza a ponerse a prueba, porque vuelve a chocar con la realidad que le frena su motivación de golpe. 

Tiene dos opciones parar y finalizar su camino (en algunos casos puede que sea la opción correcta) todos debemos aprender cuando es el momento correcto de parar o escuchar las críticas de manera constructiva, aplicarlas en la medida de lo posible y seguir adelante.

Pero una característica muy importante y fundamental que todo emprendedor debería tener ha comenzado a forjarse y a instalarse dentro de él, la pasión.

La pasión del emprendedor

Un emprendedor o emprendedora sin pasión es como el lunes sin el domingo, el ying sin el yang, la noche sin el día, el invierno sin el verano o como Bob Esponja sin Patricio. Es decir no tendría ningún sentido. 

La pasión por la idea de negocio se fortalece irremediablemente a medida que pasa el tiempo, ya que comienza a disfrutar todos y cada uno de los días en los que está desarrollando su idea, se siente realizado cuando lo hace y siente que ha encontrado su camino, su misión en la vida, le encanta y disfruta de su idea de negocio.

Esta pasión del emprendedor, se convertirá en su fuente de energía, la que le dotará de la fortaleza tanto mental como física para seguir luchando contra viento y marea, para luchar contra todos aquellos que no creen en el o ella.

La pasión es también la que le motiva para seguir trabajando en su idea, aunque no tenga apenas ingresos, algo que suele ser muy frecuente es sus etapas iniciales, su idea ya está en marcha, aunque puede que no bien desarrollada aún y seguramente todavía no tiene clientes por lo que tampoco obtendrá ingresos y es entonces cuando puede darse el caso de que tenga que dejar de lado todos los bienes materiales, no podrá comprar un coche nuevo, no podrá ir de viaje, se puede ir olvidando de la comida sana (que siempre es más cara que la insana), por supuesto no podrá tener caprichos de ningún tipo, y en ciertos casos, como por ejemplo el mío “no tendrás ni para calzoncillos”.. 🙂 

Es un momento duro, ya que está lleno de incertidumbre, no sabes si llegará un momento en el que tu idea triunfará y comenzarán a llover los clientes o si por el contrario serás otro más de los que engrosarán las estadísticas de titulares como los siguientes:

“El 95% de los emprendedores no está preparado para desarrollar un negocio”

eleconomista.es

“¿Por qué el 75% de los negocios fracasan antes de los 3 años?”

emprenderalia.com

“¿Por qué fracasan los emprendimientos?” 

energiahoy.com

Esta una fase de miedo, de soledad, momentos en el que tienes que plantearte el peor de los escenarios, si no puedo pagar el alquiler o la hipoteca de mi casa, ¿que es lo peor que me puede pasar? que tenga que ir a vivir con mis padres, amigos… ¿realmente vale la pena que siga adelante con esto?

Pero por otro lado, también es el momento en el que comienza a forjarse la verdadera pasión emprendedora, donde realmente se pone a prueba tu compromiso con tu idea, ¿realmente sientes pasión por tu idea? pues tendrás que decidir si vas a darlo todo (de manera literal) para seguir adelante o tirar la toalla y abandonar todo aquello por lo que has luchado hasta ahora.

Es un momento clave de tu camino emprendedor, si decides abandonar, no pasa nada siempre puedes coger aire y volver a empezar más adelante. Pero si realmente decides seguir adelante asumiendo todas las consecuencias no te quedará más remedio que conseguir ingresos y para ello tu pasión debe convertirse en ventas.

Pasión y ventas

Bueno, si estamos aquí es porque ya tenemos claro que sentimos una pasión profunda por nuestra idea, estamos enamorados de ella y estamos dispuestos a sacrificarlo todo por ella. Coche, casa, ropa, incluso pareja en algunos casos…

Pero ahora tenemos un problema, nuestra idea de negocio aún está en una fase muy temprana y no nos genera ventas. Tampoco tenemos grandes dotes, ni experiencia en ventas. Pero hay algo que sí tenemos y nos sobra, PASIÓN por nuestra idea de negocio.

Cuando sentimos pasión por algo, queremos conocer todos y cada uno de los detalles de aquello que nos apasiona, en nuestro caso al tratarse de una idea de negocio, el cliente es parte esencial de nuestra pasión, irremediablemente forma parte intrínseca de nuestra idea, no existe idea de negocio si no hay cliente. Por lo que nuestra pasión nos llevará a conocer todos y cada uno de los detalles de nuestro cliente:

  • Cómo reacciona ante mi producto
  • Qué edad tiene
  • Es hombre o mujer
  • Cuál es su nivel adquisitivo
  • Sus colores preferidos
  • Donde vive
  • Cuales son sus problemas
  • etc…

Pero por otro lado en este duro camino nos hemos ido convirtiendo en auténticos expertos de nuestro producto, ya que hemos tenido que analizar cada detalle del mismo hasta llegar a dar con el producto o servicio que mejor se adapta al mercado, con el que ofrecemos una solución a un problema o demanda del cliente, incluso puede que sigamos con una versión beta, ya que puede que aun no hayamos dado con el producto final y aqui es donde comenzamos a preveer situaciones futuras de nuestro producto, nuestra visión comienza a ser de 360º.

Y todo estos conocimientos, tanto del producto como del cliente, nos han convertido en auténticos apasionados y expertos de lo que ofrecemos. Lo que nos convierte al mismo tiempo en el mejor vendedor que existe de nuestro producto, incluso sin tener experiencia ni conocimientos en ventas.

Poco a poco, nuestra pasión nos hará aprender técnicas de marketing y con algo de paciencia, comenzarán a llegar clientes, y con ellos las ventas, ya que estos han quedado prendados y fascinados por nuestra idea, gracias a la pasión que les hemos transmitido al hablar con ellos.

A la hora de ofrecerles el servicio o producto, lo hacemos con tanta pasión que el cliente queda encantado, convirtiéndolo así en embajador de nuestros productos y convirtiéndose en el segundo mejor vendedor después de nosotros.

En esta nueva fase comenzamos a vender cada vez más y más, ya hasta podemos comprarnos calzoncillos nuevos! :). Comienza a llegar el dinero, pero aun así seguimos enfrentándonos a nuevos problemas y retos, costes fiscales, problemas logísticos, de personal, de materia prima, del entorno…

Llega el dinero

En esta nueva etapa del emprendedor, este ya ha madurado como empresario y su negocio se ha estabilizado en cierta manera, ha pasado por multitud de altibajos, comienza a forjar experiencia y no solo pasión sobre su negocio. Aun así seguirá enfrentándose a toda clase de impedimentos que no se lo pondrán nada facil, pero su personalidad ya se ha fortalecido y sabe que es capaz de superar cualquier obstáculo, porque se lo ha demostrado a si mismo una y otra vez.

Es por ello que, gracias a la mezcla de pasión, madurez empresarial y experiencia, el emprendedor ha comenzado a estabilizar su negocio, siente satisfacción por haber llevado adelante su idea de negocio y se siente libre e independiente económicamente, ya que ha logrado su libertad financiera.

A partir de aquí, el límite lo pondrá el mismo, puede disfrutar de lo logrado o puede decidir seguir creciendo y tomar nuevos riesgos.

Pero ahora el camino que seguirá no dependerá solo de su pasión, la cual siempre irá con él, ahora debe tomar decisiones de tipo más estratégico, deberá decidir si quiere seguir el camino solo o con asociaciones, si debe endeudarse o no para nuevas inversiones…. 

«No importa dónde estés, ¡sino dónde quieres llegar!»

Deberá tener una gran visión de futuro, asi como un gran conocimiento ya no solo de su negocio si no de todo el mercado… Esta nueva etapa es la que le llevará a convertirlo en uno de los hombres más ricos del mundo o no, pero lo que sí está claro es que ya ha conseguido demostrarse a sí mismo que es capaz de lograr todo aquello que se proponga.

Y aunque el dinero en ningún momento ha sido su meta, irremediablemente a cualquier negocio de éxito le siguen los ingresos. 

Conclusión

Aunque este ha sido un ejemplo de un emprendimiento duro, principalmente basado en mi experiencia personal, no quiero que pienses que emprender siempre tiene que ser así, ya que cada caso de emprendiemiento es diferente.

Pero el mensaje principal que quiero transmitirte con todo esto es, que no te enfoques en crear un negocio solo para ganar dinero, sino centrate en tus pasiones y habilidades con las que aportarás valor al mundo y entonces será cuando el dinero llegará a ti. 

Y lo mejor de todo, es que si lo haces de esta manera, disfrutarás del camino del emprendimiento, aun si tu camino resulta ser duro y hostil, ya que estarás realizando aquello que te satisface no solo como emprendedor si no como ser humano.

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